Blog

Cepas viejas al atardecer en viñedo de pequeño productor vinculado al vino de origen
Cultura del vino y distribución
No somos críticos, no somos bodegueros, no somos influencers. Somos los que hacemos que el vino exista en la mesa

La realidad del vino en España deja mucho que desear. A pesar de que somos un país productor, el descenso en el consumo en los últimos años nos sitúa por debajo de la media europea. Portugal lidera el consumo, seguido de Italia, Francia y otros países como Suiza o Eslovenia.

Pero, ¿cuál es el motivo de que cada vez se beba menos vino en España?
¿Es el precio? ¿Es la calidad? ¿Faltan bodegas?

Lo cierto es que no.

Es sabido que los hábitos han cambiado. Antes, la botella de vino presidía la mesa en cualquier comida; nuestros abuelos consumían más vino que nosotros. El vino formaba parte del día a día, y las nuevas generaciones no han adoptado esa costumbre. Los jóvenes beben menos, beben diferente, pero quieren entender lo que beben.

Sin embargo, nunca ha habido tanta información sobre el vino como ahora, y aun así su consumo ha bajado. Eso significa que el discurso está fallando.

El problema no es el vino, es el discurso

Porque el problema tampoco es que falte vino. El problema es que sobran discursos vacíos. Decir que un vino es bueno ya no sirve. Nunca sirvió, en realidad. Hay que contar algo más: quién lo hace, por qué existe, qué lugar ocupa en el mundo. Si no, es solo otra botella.

El papel del distribuidor en que el vino exista en la mesa

Y, en medio de todo esto, hay una figura de la que casi nadie habla. Para muchos winelovers, incluso sobra: el distribuidor.

El distribuidor no puntúa, no sale en Instagram, no firma etiquetas, pero decide qué vinos existen en una ciudad. Acerca el vino al restaurador, al cliente final.

Sin distribución, el vino no circula. Y sin circulación, el vino muere.

El futuro del vino necesita criterio, no ruido

Ahora mismo, el mercado está lleno de ruido: vinos “de culto” que suben de precio, etiquetas que buscan ser tendencia, discursos extremos (naturales vs. clásicos), brett sí vs. brett no, levaduras sí, levaduras no, pequeño productor vs. gran bodega…

Pero, entre todo ese ruido, el distribuidor elige vinos que tengan sentido. No es solo historia ni marketing.

Porque el futuro del vino no está en hacerlo más complicado, sino en hacerlo más cercano. Y eso no depende solo de quien lo produce: depende, en gran parte, de quien lo pone delante de ti.

 

CIUDADANA WINE

Buscar en Noticias
Noticias
Entradas destacadas
Más recientes

Bienvenido a nuestro sitio web
¿Eres mayor de 18 años?