
Enero cambia el ritmo de la sala. Tras las fiestas, el cliente busca comidas más tranquilas, cocina de temporada y sabores reconfortantes. Y ahí el vino puede convertirse en un aliado enorme si la carta acompaña el momento. La clave está en elegir vinos de invierno que mariden con platos de cuchara, brasas y guisos sin caer en selecciones pesadas o difíciles de mover.
En Sommelier Express (desde 2008, distribución en Valencia y provincia) trabajamos con una idea clara: reducir la distancia entre la elaboración del vino y su consumo. Puedes revisar estilos y referencias en nuestro catálogo online o, si te resulta más cómodo, consultar el catálogo en PDF.
En invierno, el cliente suele pedir una de estas tres cosas (aunque no lo formule así):
Aquí funciona especialmente bien una carta bien ordenada y un equipo que pueda recomendar con frases sencillas.
No todo es “tinto con mucha crianza”. El invierno pide más gastronomía que potencia.
Para guisos suaves, carnes asadas, platos de cuchara con verduras o legumbres, suelen funcionar tintos con buena acidez (para limpiar), tanino pulido (para no secar) y equilibrio. Son vinos que acompañan, no tapan, y se recomiendan fácil: “tinto elegante y muy gastronómico”.
Cuando hay caza, estofados potentes o salsas reducidas, conviene tener una opción con más cuerpo. El truco es que siga siendo bebible: estructura sí, pero sin pesadez. Así el cliente siente un salto de nivel con seguridad.
En enero muchos restaurantes ofrecen cremas, pescados al horno, arroces melosos o platos con salsas. Ahí un blanco con estructura aporta frescura y aguanta el plato sin quedar pequeño.
Aunque se asocie a celebraciones, el espumoso en invierno funciona de maravilla para empezar: aperitivos, entrantes salinos, mariscos o incluso frituras. Si lo trabajas por copa, aumenta rotación y mejora ticket sin fricción.
Para que el vino se venda en enero, el equipo necesita recursos simples:
La recomendación gana cuando es útil. La ficha técnica puede esperar.
Enero es perfecto para afinar (no para revolucionar):
¿Qué tipo de vino se vende mejor en enero en restaurantes?
Suelen funcionar tintos finos y gastronómicos, blancos con estructura y un espumoso por copa para empezar.
¿Conviene ajustar el vino por copas en invierno?
Sí, con pequeños cambios orientados a cuchara, brasa y platos templados.
¿Cómo evitar que la carta se vuelva “pesada” en invierno?
Priorizando equilibrio y acidez, y evitando concentraciones excesivas en la mayoría de referencias.
¿Cómo ayuda el distribuidor a ajustar la carta por temporada?
Proponiendo cambios coherentes, asegurando reposición y ofreciendo sustituciones que mantengan estilo y rango de precio.
Si quieres que tu carta de invierno tenga rotación y personalidad, revisa el catálogo y escríbenos desde Contacto para afinar una selección adaptada a tu cocina y tu servicio.